Thursday 14. November 2019

Peter Henrich o.p.

Una economía de mercado socialmente ordenada


 

La doctrina social católica exige una economía de mercado libre y ordenada socialmente. Derivándose de la oferta y demanda en el mercado, se establece un precio de mercado para los bienes y servicios producidos. "Cuando una empresa da beneficios, eso significa que los factores productivos han sido adecuadamente empleados y que las necesidades humanas han sido satisfechas debidamente." (CA 35)

 

La economía de mercado es un sistema de toma de decisiones descentralizado; no son ni las instancias estatales ni las sociales quienes determinan qué productos y servicios se comercializan. No hay metas de producción a programar centralizadamente. "Si hay confianza recíproca y generalizada, el mercado es la institución económica que permite el encuentro entre las personas, como agentes económicos que utilizan el contrato como norma de sus relaciones y que intercambian bienes y servicios de consumo para satisfacer sus necesidades y deseos. El mercado está sujeto a los principios de la llamada justicia conmutativa, que regula precisamente la relación entre dar y recibir entre iguales." (CIV 35)

 

"Tanto en el ámbito de cada nación, así como en los ámbitos de las relaciones internacionales, el libre mercado es el instrumento más eficaz para la asignación de recursos y para la mejor satisfacción de las necesidades." Sin embargo, sólo las necesidades “pagables” o "vendibles" pueden ser satisfechas por el mercado. A nivel global, muchas personas no tienen acceso al mercado, de modo que sus necesidades básicas no se podrían satisfacer. (Cf. CA 34)

 

No hay que olvidar que el mercado no es ni una ley inmutable de la naturaleza ni un automatismo. El mercado no debería absolutizarse. La actividad económica es sólo una parte de las actividades humanas, “dado que el hombre mismo es el origen, el centro y el fin de todas las actividades económicas." (GS 6) También en este ámbito, como para cualquier otro campo, vale la libertad humana y la obligación de hacer uso de.ella.

 

El concepto de economía de mercado libre y social "combina el principio de la libertad en el mercado y el instrumento de la economía de la competencia con el principio de solidaridad y los mecanismos de equilibrio social” (COMECE, 1) Aún más sería de desear que el mercado se adapte con aspectos de justicia distributiva y social. El principio del don y de la gratuitud debe seguir siendo una opción de las acciones humanas."Sin solidaridad y comportamientos de confianza mutua en su interior, el mercado no puede cumplir con su propia función económica." (CIV 35)

 

También la mano de obra se cotiza en el mercado a precios de mercado. Pero siendo derivado de la dignidad del hombre, el trabajo humano nunca debe ser considerado solo  como "mercancía sui generis”, o solo como una “fuerza” anónima que se requiere para la producción (LE 7). El hombre siempre debe ser estimado como persona. El objetivo de todas las actividades económicas es de "de servir al hombre , es decir, a toda la persona no solo en términos de sus necesidades materiales, sino también de lo que necesita para su vida intelectual , moral , espiritual y religiosa." (GS 64).

 

Dr. Peter Henrich o.p.

Theologian and Member of the Dominican Order, Düsseldorf

 

 

CA - Centesimus annus

 

CiV – Caritas in veritate

 

Comece - Eine EUROPÄISCHE SOLIDARITÄTS- UND VERANTWORTUNGSGEMEINSCHAFT ERKLÄRUNG DER BISCHÖFE DER COMECE ZUM EU-VERTRAGSZIEL DER WETTBEWERBSFÄHIGEN SOZIALEN MARKTWIRTSCHAFT

 

GS – Gaudium et spes

 

LE – Laborem exercens

 

 

Translated from the original text in German.

 

 

"Es necesario, por ello, que las riquezas, que se van aumentando constantemente merced al desarrollo económico-social, se distribuyan entre cada una de las personas y clases de hombres, de modo que quede a salvo esa común utilidad de todos (...)". Papa Pío XI. (Quadragesimo anno, 57-58)

 

 

"Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, renunciando a la autonomía absoluta de los mercados y de la especulación financiera y atacando las causas estructurales de la inequidadno se resolverán los problemas del mundo y en definitiva ningún problema. Papa Francisco (Evangelii Gaudium, 202)

 


Vivir la caridad significa no buscar nuestro propio interés, sino llevar los pesos de los más débiles y pobres.

 

 

 

 

http://the-europe-experience.org/