Donnerstag 23. November 2017

La ideología de la Nueva Derecha en Europa

 

Europa ha entrado en una nueva era, bajo el signo de la aparición ideológica de la "nueva derecha". Andreas Püttmann, politólogo y periodista, explica las razones de fondo.

 

La derecha nacionalista y autoritaria, que había sido desacreditada de forma permanente después de las maniobras desastrosas del nacionalsocialismo y del fascismo, está a punto de poner fin a la hegemonía cultural de la socialdemocracia y liberalismo político. Se está afirmando sobre todo en los países de Europa central y oriental, que no han conocido una larga tradición democrática liberal, que han sido dominados por el socialismo hasta 1990 y que no han experimentado un régimen autoritario desde hace generaciones. Por el contrario, las sociedades en el sur de Europa, que sufrieron los regímenes más largos de extrema derecha son menos sensibles a esta tendencia; aquí el populismo de izquierda tiene más éxito.

 

La "nueva derecha", que inspira el populismo de derecha, se diferencia de la "vieja derecha" fascista dando una imagen intelectual y buscando los vínculos con los círculos políticos conservadores, favoreciendo su radicalización. Sabiendo que esto todavía no es suficiente para asegurar una mayoría, también está desarrollando un argumento barato anti-élites, denunciando supuestos enemigos dentro y fuera - Islam, Unión Europea, EE.UU… Embauca así a los menos educados de clase baja y clase media-baja, que tendía más hacia un voto de izquierdas. Así se entra con éxito en el electorado socio-democrata y más de izquierdo.

 

Exclusión de los extranjeros y etno-pluralismo

 

La demarcación temerosa, arrogante o incluso agresiva de lo "proprio" en relación al extranjero, "el otro", es el cimiento que une las diferentes clases sociales de la derecha populista: "En última instancia, todo se reduce a una frase: Los de arriba están a favor de la inmigración, y los que estamos abajo, debemos soportarla. Nosotros en contra de ellos. Una lucha de clases que ya está trabajando más allá de las clases. En este nivel, la alta burguesía se lleva bien con el proletariado. El racismo y la xenofobia unifican las diferentes capas sociales"(David Schalko).

 

En la historia de las ideas, la nueva derecha revive explícitamente de la "revolución conservadora" de entreguerras y se opone a los principios de la Ilustración: está en contra del pluralismo, del liberalismo y de la idea de igualdad de todas las personas, el principio en que se basan los derechos humanos. De ello se desprende, no un racismo "clásico" biológico, sino más bien el concepto de un "pluralismo étnico" de los estados-nación homogéneos y monoculturales. La verdadera democracia no se compone de ciudadanos iguales, sino por la "comunidad nacional" y unificada. Este concepto actúa como una "bisagra" entre el conservadurismo y la extrema derecha.

 

 

Contra el movimiento igualitario y liberal del feminismo y la llamada "homo-sexualización" - un tema clave en Europa del Este y entre la derecha religiosa - la nueva derecha aboga por la dominación de los valores y virtudes "masculinas". La democracia del estado de derecho, liberal y parlamentario es tachado de limitada, suave, afeminado.

 

Revisionismo histórico-político

 

Para fortalecer la "identidad nacional", el revisionismo histórico-político puede ser útil debido a que el "culto de la culpabilidad" socava la vitalidad de un pueblo y su autoafirmación como nación. El estado de la sociedad actual se describe en un lenguaje de pesimismo cultural en términos de "desintegración" y de "decadencia". Solo recurriendo a conceptos orgánicos del país, de la nación y de sus "raíces", que podamos lograr un cambio de tendencia allanando el camino para una nueva era en un “cuerpo sano de un pueblo”. Es, pues, un elemento ideológico fascista que revive el discurso conservador en valores, pero que va más allá de su objetivo utópico.

 

La Nueva Derecha "tiene los mismos enemigos que el fascismo", pero "sus soluciones, formas de organización y discursos difieren significativamente" (Roger Griffin). Dicho esto, es difícil distinguir lo que es una moderación estable y vinculada a una convicción de una moderación puramente táctica y transitoria. Además, como lo demuestra la historia y los regímenes autoritarios actuales, la radicalización es siempre posible.

 

Los pensadores de la Nueva Derecha y los demagogos de la derecha populista de buen grado se presentan como los defensores de la libertad de expresión, que estarían amordazados por lo "políticamente correcto". Pero en realidad piensan únicamente su propia libertad de expresión, como se muestra por los gobiernos de Polonia y Hungría. Una vez en el poder, no solo practican una política (Policy) diferente en sus contenidos, sino que tratan de manipular las normas de la política (Polity) en su beneficio. El ataque a la independencia de la Justicia, en particular, la Corte Constitucional y los medios públicos es emblemático. Básicamente, se trata de una lucha contra la libertad en nombre de la libertad, es decir, una lucha por la autodeterminación.

 

Andreas Püttmann, politólogo y periodista independiente

http://theeuropeexperience.eu/